Vox, aborto y libertades. Pt.1

La visita no revestía carácter oficial sino únicamente participar en un evento en el Senado de la República, organizado por el coordinador de los senadores del PAN, Julen Rementería. Allí, políticos del Partido Acción Nacional suscribieron la CARTA DE MADRID, un documento presentado ya hace varios meses, en el cual diversos liderazgos iberoamericanos unieron esfuerzos para impedir la imposición del comunismo y socialismo en sus países. Hasta ahí, nada parece anormal; el PAN siempre se ha presentado como un partido liberal cuya plataforma política es de libre mercado y, en general, contraria a un modelo comunista o socialista.

Del evento participó más de una decena de legisladores que voluntariamente firmaron dicha Carta. Abascal fue invitado por el senador Rementería a un evento que se llevaba a cabo en el mismo lugar, enfocado en una nueva iniciativa para proteger a la mujer embarazada en estado vulnerable. Entonces, algo que, parecía, sería una simple nota, se transformó en una crisis política. Y los títulos de la prensa aseguraron que la firma de la Carta era una alianza del PAN con el partido “ultraderechista y fascista” VOX. Algo que, de hecho, en ningún momento sucedió, pero que, por increíble que parezca, provocó una especie de “purificación” en varios miembros del partido político mexicano. Lo que un rato antes era camaradería de varios senadores hacia el señor Abascal, se convirtió en horas en arrepentimiento y tragedia.

Fue realmente simpático ver a panistas que ni firmaron la Carta ni participaron en el evento, salir en redes sociales a decir que se desligaban de lo sucedido y que no estaban de acuerdo en aliarse a un partido que “viola derechos humanos”. Ahí comenzó la verdadera tragedia. Muchos seguimos esperando que los panistas que tan abiertamente calificaron a VOX como un partido de ultraderecha y fascista, nos clarifiquen qué derechos humanos se violan. Veamos las respuestas que aparecieron en redes sociales:

• Algunos panistas valientes publicaron en redes que el más claro ejemplo era su política migratoria. ¿Cuál violación de derechos humanos señalan? Pues videos en YouTube del señor Abascal diciendo que la entrada de migrantes a España no podía permitirse más que en forma legal y ordenada y que, lamentablemente, el recorrido de los migrantes solo los ponía en riesgo, por lo que les pedía no ir a España, ya que el país no estaba en condiciones de poder acogerlos. Mmm… ¿Leyó usted alguna violación a derechos humanos en esas expresiones? Yo, la verdad, no.

• Otros dijeron: son fascistas por “su trato a la comunidad gay”. Me puse a revisar las participaciones en tribuna de los legisladores de VOX y el material en YouTube. Encontré que no están de acuerdo con el matrimonio gay ni con la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Me encantaría que quienes critican esto me muestren el Tratado Internacional donde dice que es un derecho humano el matrimonio (el cual, en realidad, es un acto jurídico de reconocimiento a una relación). Ya lo he dicho: el matrimonio no es un derecho; de lo contrario, a decenas de amigos solteros que tengo el Estado estaría obligado a conseguirles cónyuge.

• Otro argumento, no de panistas, sino de quienes se subieron al ataque en redes: VOX está en contra del “derecho” al aborto. Derecho que, por cierto, no está establecido en ningún tratado internacional, ni en nuestra Constitución. Y nunca he escuchado que el Partido Republicano en Estados Unidos sea fascista porque cree y defiende lo mismo. En fin…

• Me encantaría decirles que encontré o me fue enviado algún otro tipo de evidencia sobre el fascismo de VOX o su violación de derechos. Pero no, no fue así. Me encontré con un partido español de ideas claras, con posturas muy definidas. Un partido a todas luces, en términos mexicanos, de derecha, de impulso al libre mercado, de corte humanista. Ah, algo que sí encontré es que han hecho manifestaciones de crítica a posturas del Papa Francisco, lo cual, hasta donde sé, no vuelve a ningún partido como un peligro para el mundo, ya que no es un movimiento apostólico de la Iglesia Católica sino un partido político, en el cual se observa gran influencia de la doctrina católica en sus posturas.

Retomemos la crisis política del PAN. A los desligues innecesarios le siguieron arrepentimientos de los firmantes y, peor aún, el despido del personal operativo que colaboró para que viniera a México el grupo político español. Pregunto: ¿será acaso que el PAN está a favor del derecho al aborto, del matrimonio de personas del mismo sexo, de la posibilidad de que las parejas del mismo sexo adopten o de la migración ilegal? Tal vez, sería bueno que lo dijeran y listo, así ya sabemos que el PAN es más bien un partido de centro izquierda, y con eso quedará claro que, en México, tenemos izquierda y centro como opciones políticas, pero no derecha. O será acaso que su aliado en España, el Partido Popular, se sintió afectado y obligó a los panistas a recular. La realidad es que, sin duda, como bien señaló recientemente Hermann Tertsch, la visita de VOX vino a demostrar que, en México, la derecha no se encuentra representada.

Ahora: quien sí dio pena ajena con la visita fue nuestro Presidente, quien también salió a calificar de “extremista y fascista” al partido español. Y qué creen que hizo a los pocos días… Dio el mismo discurso, pero exactamente el mismo, respecto al tema migrante que, como dije, no es un discurso fascista. Pero bueno, vamos a lo que sí es fascismo: un gobierno fascista tiene tendencia militarista, exalta el nacionalismo, es de corte victimista, tiende a ser violento y a desacreditar a cualquier adversario. Típicos ejemplos de fascismo: Hitler y Mussolini. Los fascistas son opositores a la democracia liberal, buscan ser partido único, capaz de enfrentar con proteccionismo las amenazas externas. Déjenme pensar dónde he escuchado ese tipo de discurso en México últimamente… Ah, ya sé: en el Presidente, que casualidad. Parece que tiene razón Eduardo Verastegui cuando dice: “los verdaderos fascistas tildan de fascistas a los defensores de la vida, la libertad y la democracia”.

Debo decir que yo tuve la oportunidad de saludar a Santiago Abascal y platicar con él, de la misma forma que he tenido la oportunidad de hablar con nuestro hoy Presidente y con varias figuras políticas mexicanas de todos los partidos políticos. Y quien más se acerca a la definición de fascismo es, sin duda, nuestro actual Presidente de México. Habrá que agradecer que tanto él como Abascal están ayudando a que las fuerzas políticas definan con más claridad sus posturas.

Lo que sí sugiero es que, antes de opinar y de desligarse o de hacer el ridículo en redes, primero averigüemos que pasó y busquemos información porque, opinar por opinar, la verdad, no es algo que nos debamos permitir. Y una más: la gran conclusión de este tema es que sí urge quien represente posturas de “derecha” en el escenario político mexicano.

Ferdinard Recio López

Licenciado en Derecho, especializado en Derecho Electoral, en Derecho Fiscal y Administrativo, con estudios en materia de administración de Empresas, Consultoría Política, Campañas Políticas y Alta Dirección de Organismos Empresariales, en instituciones académicas como Harvard University y George Washington University, entre otras. Fue Director General de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), donde actuó como representante del sector empresarial mexicano ante el Business and Industry Advisory Commitee de la OCDE, ante la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo. Fue Director de la Revista Pulso Legislativo y cuenta con amplia experiencia en procesos y campañas electorales. Ha sido Delegado de México ante la Comisión de Población y Desarrollo de Naciones Unidas en 4 ocasiones. Ha asesorado Gobernadores, Alcaldes, Legisladores Federal y Locales, tanto en sus procesos de elección, como en sus gestiones de gobierno y representación popular. Desde hace más de 10 años, se dedica al cabildeo y a brindar asesoría política en México a integrantes de todos los partidos políticos. Además de participar en distintas organizaciones de la sociedad civil, destacando el MOVIMIENTO VIVA MÉXICO.

Notas relacionadas