Vox, aborto y libertades. Pt.2

Lo decíamos en la Parte 1: vivimos tiempos de posverdad. La mercadotecnia manda, los principios y valores son temporales, lo que no es políticamente correcto en redes sociales se vuelve “fascismo” y la defensa de una creencia es calificada de “intolerancia”. Lo analizamos ya desmenuzando la visita a México del presidente del partido político español VOX, Santiago Abascal. Veamos ahora cómo se da esto con las resoluciones de la Suprema Corte de despenalizar el aborto en “forma absoluta” y de no poder decir que la vida comienza desde la concepción.

Si bien lo de VOX fue una tremenda nota, la realidad es que fue brutalmente opacado por lo que la Suprema Corte de Justicia decidió a lo largo de la semana. Y es que para nadie es un secreto que estamos ante una Corte que, más que Poder Judicial, parece un conjunto de egresados de la carrera de Derecho con muchos favores políticos por cubrir. Empleados de algún grupo político a quien le deben el favor de estar ahí.

Esta semana, contra criterios previamente establecidos por la propia Corte, esta decidió 3 cosas. La primera: que, en casos de violación, malformación o riesgo de vida de la madre, es inconstitucional establecer un plazo para la penalización del aborto en Coahuila. La segunda: que es inconstitucional que, en los casos de aborto voluntario, se establezcan penas absolutas sin establecer un sistema de plazos donde no haya sanción. Y la tercera: declaró inconstitucional que cualquiera de los estados que conforman el Pacto Federal establezcan que la vida comienza desde la concepción.

Tendré que comenzar al revés por razones de lógica argumentativa, y es que me parece que la decisión más grave de la Corte fue resolver que el Estado de Sinaloa y, por ende los 23 estados que tienen en su Constitución que la vida comienza en la concepción, realizaron cambios inconstitucionales. El razonamiento de la Corte se basa principalmente en dos argumentos: 1 – que no puede corresponder a los estados miembros del Pacto Federal la definición de qué es persona, ya que no puede ser que alguien sea persona en Chihuahua y no en Sonora; 2 – al establecerse esto en las constituciones locales, se violentan los derechos sexuales de las mujeres.

Dichos argumentos presentan graves fallas, a mi juicio. Y no, para la desgracia de algunos, mis argumentos nada tienen que ver con religión. Vamos por parte.

La vida está protegida como un derecho humano universal tanto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como en al menos otros 20 tratados internacionales, y aquí una primera aclaración: los derechos humanos universales no los otorga la ley, son intrínsecos a la persona. La Convención Americana sobre Derechos Humanos establece en su artículo 4 que la vida comienza desde la concepción. Aquí, inmediatamente, alguien me dirá que este artículo no tiene validez en México porque, cuando nuestro país se adhirió a dicha Convención, se reservó dicho artículo. Y tienen razón. No obstante, dicho documento sirve para acreditar que, en el mundo, muchos países reconocen la vida desde la concepción, y este reconocimiento no tiene como finalidad impedir el aborto y “los derechos de la mujer”, sino proteger a la especie humana y darle condiciones de igualdad a cada ser humano.

En México, en el año 2009, fruto de la discusión que se tuvo por la “interrupción legal del embarazo” en el entonces Distrito Federal, la Corte estableció que nuestra Carta Magna protege el derecho a la vida. Pero como, precisamente, no firmamos el artículo 4 del Pacto de San José, no se establece cuándo inicia y cuándo termina, por lo que era válido que los legisladores del Distrito Federal señalaran que la vida comenzaba en la semana 13 de gestación, toda vez que no estaban invadiendo la esfera jurídica federal. Es decir, la Corte resolvió exactamente lo contrario a la actual Corte, que ahora argumenta que no es facultad de los Estados que conforman el Pacto Federal establecer cuándo comienza uno a ser persona, ya que eso corresponde al tema federal. Solo hay un detalle: como bien dijo la Corte en 2009, no hay disposición federal que establezca que la persona comienza en el momento en que sale el bebé del vientre.

De hecho, si bien la Constitución no señala tal inicio en forma textual, la legislación mexicana sí lo hace, al establecer en el Código Civil la posibilidad que tiene un ser humano en gestación de ser susceptible de recibir herencia, por dar un ejemplo, o la obligación que tiene un padre de pagar gastos a la madre con quien no habita en caso de estar está embarazada, o -en materia laboral- la protección que se brinda a la mujer embarazada por el hecho de llevar otra vida en su interior.

Los estados mexicanos no pueden ir contra lo que establece la Carta Magna. Pero nada les impide ir más allá en la protección de los ciudadanos que residen en su territorio. Por tanto, si Querétaro quiere establecer que la vida comienza desde la concepción, para que su sector salud brinde apoyo médico al bebé desde ese momento y, de esa forma, todos nazcan con los mejores nutrientes posibles desde el vientre de su madre, no está realizando un acto contrario a la Carta Magna sino que está dando un marco de igualdad al nacido en su estado. Como dije, la Corte votó exactamente al revés que lo hecho en 2009, porque las Cortes interpretan, no crean derechos.

Pasemos al razonamiento de que establecer el comienzo de la vida desde la concepción atenta contra los derechos de las mujeres. En primer lugar, habrá que regresar a la escuela a los Ministros. 1 – Porque se la pasaron hablando de “personas gestantes” cuando solo existen mujeres gestantes. 2 – Porque se la pasaron hablando de “derechos sexuales”, algo que ningún tratado internacional contempla. Hay derecho a la salud sexual y reproductiva, no a los “derechos sexuales”, y no es lo mismo salud sexual que derecho sexual (repita conmigo: “salud sexual no es lo mismo que derecho sexual”). Los órganos no tienen derechos, solo las personas. O acaso usted ha oído de los derechos intestinales o de los derechos cardiovasculares. Garantizar la salud sexual y reproductiva contemplada en infinidad de tratados internacionales nada tiene que ver con un derecho que, por cierto, no existe en ningún país del mundo.

Eso es algo importantísimo de aclarar: diferenciar “despenalizar” con “tener derecho”. Que algo no esté penado no lo convierte en un derecho humano. No es delito intentar volar, y eso no crea el derecho humano a volar. Por tanto, que no sea sancionado el aborto no quiere decir que tal acto se convierta en derecho. Los derechos humanos son intrínsecos a la persona y tienen los estados la obligación de promoverlos y garantizarlos. Dicho esto, el argumento de que sancionar el aborto atenta contra los derechos de las mujeres es una falacia, ya que no existe derecho humano a matar a otro humano y mucho menos ese derecho solo corresponde a una mujer. De hecho, para que exista un bebé en el vientre de una mujer, se requirió del acto sexual de un hombre y una mujer, y la responsabilidad de la vida que se genera en el vientre es de ambas partes. No exclusivamente de una. Si existen hombres irresponsables de tales obligaciones, la ley debe obligarlos a cubrirlas, no a eliminarles el problema.

Se dijeron tantas barbaries en la exposición de cada ministro, que sería necesario hacer un ensayo. Una de las más llamativas fue cuando señalaron que esto permitiría que las mujeres ya no vayan a la cárcel. Curioso, porque justamente, según los datos oficiales, en este momento lo que se encuentra mayoritariamente en la cárcel son 101 hombres que obligaron a mujeres a abortar, y si bien se encuentran 5 mujeres aprehendidas por el delito de aborto, ninguna es por aborto voluntario, es decir, son mujeres que, al igual que esos hombres, le provocaron el aborto a otra mujer. De hecho, para precisar con más detalle que el aborto sigue siendo delito, el propio Código Penal de Coahuila que dio motivo al debate judicial mantiene el aborto como un delito con penas para quienes fuercen a una mujer a abortar. ¿Y cuál es la base de ese delito? Pues que hay vida desde la concepción. De lo contrario, bastaría tener el delito de lesiones.

Lo que vimos en la sesión de la Corte no fue una resolución judicial sino un espectáculo de argumentos políticos que buscan implementar una moda como derecho. La Corte quiere sanar su imagen colectiva profundamente dañada. Solo el 35% de los mexicanos cree que hacen bien su trabajo. Es decir, el 65% los descalifica. Tal vez por eso, también el mismo día la Corte salió a informar que el Poder Judicial defenderá a todas las mujeres presas por aborto. Insisto: habrá que decirles que no hay. Mejor, que se pongan a defender a los cientos de indígenas que no tuvieron con qué pagar un buen abogado, ellos sí requieren su ayuda. También salieron a informar que todo el personal masculino del Poder Judicial podrá tener también 3 meses de licencia de paternidad. De verdad que la demagogia es ilimitada.

Si usted se pregunta por qué no he hablado de los cientos de argumentos científicos que establecen que hay vida desde la concepción, es porque, la verdad, dichos argumentos están fuera de toda discusión tanto con la Corte como con quienes defienden que la mujer tiene derecho a abortar. La discusión no es si hay vida o no la hay: la Corte quiere establecer las doce semanas como período de tiempo libre para abortar. Si bien su sentencia deja abierto a los estados el plazo de no penalización, también es cierto que sugiere seguir lo establecido en la CDMX. ¿Existe una razón científica que diga el porqué de doce semanas? La respuesta es NO. Es más, no hay forma de saber si estás en la semana 12 con 6 días y 23 horas. Todos los estudios son aproximados en tiempo. Sin embargo, la certeza no es algo que importe a la Corte, estamos ante ideología, no frente a razón.

Pero al final, los hechos ahí están y es importante que la gente sepa bien las implicaciones de lo aprobado.
• Uno, el aborto no es un derecho ni se estableció como tal.
• Dos, el delito de aborto sigue existiendo y es constitucionalmente correcto.
• Tres, se declaró inconstitucional la pena absoluta al aborto “voluntario”, es decir, tiene que establecerse un plazo durante la gestación donde el aborto no sea sancionado con pena alguna; a juicio de la Corte, se sugiere 12 semanas. Sin embargo, ese plazo lo puede determinar cada estado libremente tomando en consideración “el progreso del embarazo” y, principalmente, la implantación del bebé. Para que lo entiendan: en la Corte, el “producto” (hay que denunciar a todos los ambientalistas: cómo se atreven a decir que hay tortugas en los huevos dentro de la arena, son productos).
• Cuatro, los estados no están obligados ni a cambiar sus constituciones ni sus códigos penales. Son los jueces quienes, si les llega un caso, están obligados a hacer valer la resolución de la Corte, hasta en tanto no llegue otra Corte y cambie el tema.

La solución de fondo, tanto para providas como para proaborto, es muy simple: debatir esto en el Legislativo y, como dijo el Presidente, asumir lo que la mayoría defina en una consulta. Esto, siempre y cuando el gobierno americano deje de presionar, porque hoy, pese a tener un gobierno de izquierda, estamos ante un gobierno que, en los hechos, es juguete del vecino del Norte.

Ferdinard Recio López

Licenciado en Derecho, especializado en Derecho Electoral, en Derecho Fiscal y Administrativo, con estudios en materia de administración de Empresas, Consultoría Política, Campañas Políticas y Alta Dirección de Organismos Empresariales, en instituciones académicas como Harvard University y George Washington University, entre otras. Fue Director General de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), donde actuó como representante del sector empresarial mexicano ante el Business and Industry Advisory Commitee de la OCDE, ante la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo. Fue Director de la Revista Pulso Legislativo y cuenta con amplia experiencia en procesos y campañas electorales. Ha sido Delegado de México ante la Comisión de Población y Desarrollo de Naciones Unidas en 4 ocasiones. Ha asesorado Gobernadores, Alcaldes, Legisladores Federal y Locales, tanto en sus procesos de elección, como en sus gestiones de gobierno y representación popular. Desde hace más de 10 años, se dedica al cabildeo y a brindar asesoría política en México a integrantes de todos los partidos políticos. Además de participar en distintas organizaciones de la sociedad civil, destacando el MOVIMIENTO VIVA MÉXICO.

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