Rusia no va a pedir a Estados Unidos y a Europa que levanten las sanciones, y tampoco la presión de Occidente hará cambiar el rumbo de Moscú, declaró el viceministro de Exteriores ruso Serguéi Vershinin.

“No vamos a pedir que suspendan las sanciones, simplemente seguiremos desarrollando nuestra economía y nuestra capacidad de desarrollarnos independientemente, contando solo con el apoyo de nuestros amigos y partidarios”, dijo en una entrevista con el periódico ruso Izvestia.Vershinin señaló que las sanciones no fue una decisión de Rusia.”

Las impusieron los países satélites de Estados Unidos para presionar a Rusia, para poner nuestra economía en una situación difícil y castigar a Moscú por sus decisiones políticas soberanas… Estas sanciones, como instrumento de presión, son ilegítimas y no aportarán resultado”, remarcó el viceministro de Exteriores ruso.

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció el 24 de febrero el lanzamiento de una “operación militar especial” en Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, previamente reconocidas por Moscú como Estados soberanos, necesitan ayuda frente al “genocidio” por parte de Kiev.

Uno de los objetivos fundamentales de esa operación, según Putin, es “la desmilitarización y la desnazificación” de Ucrania.

Según el Ministerio de Defensa ruso, la operación especial tiene como objetivo la infraestructura militar ucraniana, la población civil no está en peligro.Numerosos países condenaron la actuación de Rusia en Ucrania y activaron varias baterías de sanciones individuales y sectoriales que buscan infligirle a la economía rusa el mayor daño posible.

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