Rusia avanza imparable hacia su objetivo final. Tropas especiales rusas y el Regimiento Checheno han logrado entrar en Kiev y ya se están registrando combates cuerpo a cuerpo. Las explosiones y los bombardeos de la noche han dado paso a los primeros conflictos en tierra en Obolon, un vecindario al norte de la capital de Ucrania.

Las imágenes muestran cómo los tanques atraviesan el barrio dirección al centro de Kiev. Los vecinos han corrido a resguardarse en cuanto han escuchado las primeras detonaciones. Desde esta madrugada Rusia ha intensificado su ataque a la capital, llegando lanzar varios misiles. El fin último de Vladimir Putin sería derrocar al Gobierno de Volodímir Zelenski.

«Obolon, un distrito tranquilo en Kiev, ha sido atacado por un equipo de fuerzas especiales rusas. Se han hecho con un vehículo de defensa ucraniano y un uniforme militar ucraniano», ha dicho una diputada ucraniana en Twitter.

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, declaró que Moscú estaría dispuesto a mantener conversaciones con Kiev, pero solo una vez que el ejército de Ucrania haya depuesto las armas. También dijo que Rusia no quiere que los “neonazis” gobiernen Ucrania.


Rusia está invadiendo Ucrania porque quiere que el pueblo ucraniano sea independiente y tenga la posibilidad de definir libremente su destino, afirmó Lavrov. El ministro insistió en que el presidente ucraniano estaba mintiendo cuando dijo que estaba dispuesto a discutir el estatus neutral de Ucrania.

La noche fue de explosiones en Kiev, con sus civiles guarecidos en los refugios antiáereos para escapar de la ofensiva rusa, que entra hoy en su segundo día. “Espantosos ataques con cohetes rusos”, había escrito el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dimitro Kuleba, en Twitter. “La última vez que nuestra capital experimentó algo así fue en 1941 cuando fue atacada por la Alemania nazi”.

Las fuerzas ucranianas habían derribado una aeronave enemiga sobre Kiev en las primeras horas de esta mañana. El aparato se estrelló contra un edificio residencial causando un incendio, según ha detallado Anton Gerashchenko, asesor del ministro del Interior. Las autoridades municipales de Kiev dijeron que al menos ocho personas resultaron heridas cuando el objeto (en un primer momento no estaba claro si era un avión o un misil) se estrelló contra un bloque de apartamentos.

Este suceso, más otras explosiones lejanas, habían marcado ya el triste amanecer en la gran ciudad ucraniana, donde a las 04.00 horas de la madrugada los civiles empezaron a escuchar ya los primeros ecos del frente a las puertas de la ciudad, cuyos barrios a las afueras son los objetivos más sensibles. De ahí que hombres, mujeres, niños y ancianos decidieran bajar a los refugios antiaéreos en plena noche cerrada.

A su vez, las autoridades han informado de que el viernes por la mañana se desarrollaban intensos combates en la ciudad de Sumy, en el noreste del país, mientras que un puesto fronterizo en la región sudoriental de Zaporizhzhia fue alcanzado por misiles, causando muertos y heridos entre los guardias fronterizos.

Mientras las huestes de Putin entran en la ciudad, todo apunta a que el principal objetivo del ejército ruso es el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, e instalar en su lugar un mandatario y Gobierno favorable al régimen de Vladimir Putin. Así lo dijo el propio Zelenski en un mensaje a la nación, donde precisó que ayer murieron 137 ucranianos: “Soy el objetivo número 1 del ejército ruso. Mi familia, el número 2. Pero permaneceré en la capital. Ciudadanos de Kiev, estén vigilantes y sigan las reglas de la ley marcial”.

El presidente ruso, Vladimir Putin, protagonizó otro de sus amenazantes discursos, insistiendo en el mensaje de que esto no es una guerra contra Ucrania, sino contra Occidente, que utiliza al país como trampolín para invadir y destrozar Rusia.

Mientras, miles de ucranianos han huido ya por tierra, junto a sus familiares y pertenencias. Escapan de los misiles de Kiev y van rumbo a la frontera polaca, donde se espera un flujo masivo de refugiados.

La guerra se recrudece en el segundo día de conflicto. Los combates se multiplican a las afueras de Kiev por lo que las tropas rusas podrían entrar por otros puntos de la capital. El Ejército ucraniano está tratando de evitar que blindados rusos accedan a través de Dymer e Ivankiv, localidades situadas a 45 y 80 kilómetros al norte de Kiev.

Por otro lado, las autoridades ucranianas han informado que han logrado recuperar el aeropuerto militar en Hostomel, a la entrada de la capital, que fue tomado a las pocas horas de que Rusia comenzara su invasión y que es clave para el desarrollo de su capacidad militar.

DIANA ARIAS/XAVIERCOLAS

OKDIARIO/ELMUNDO

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