¿Por qué hay tantos personajes LGBT en las series?

 ¿Por qué hay tantos personajes LGBT en las series?

Si alguna vez te preguntaste por qué tantas series y programas de TV aparecen inundados de personajes LGBT, hay una respuesta concreta y te la presento en este artículo.  

El grupo GLAAD, un poderoso Lobby LGBT que trabaja dentro de los medios (cine, TV, noticias y medios digitales), exige que el 20% de los personajes deben representar a la comunidad LGBT para el 2025. Es por eso que en los últimos meses hemos percibido un incremento enorme de personajes LGBT que incluso en las temporadas anteriores no existían o de repente “salieron del closet” o incluso en series animadas para niños [ver ACA].

Supongamos que en Argentina surgiese un grupo de derechos de los inmigrantes exigiendo que en todo programa televisivo debe haber representación de peruanos, bolivianos y paraguayos. ¿Quién exigiría eso? Nadie. Pero con el Lobby LGBT es distinta la historia.

Esta presencia LGBT en todos los medios de comunicación es una táctica para normalizar estas conductas. En 1989, dos homosexuales especializados en psicología y persuasión, Marshall Kirk y Hunter Madsen, publicaron su famoso libro After the Ball, explicando los pasos a seguir para normalizar la homosexualidad en la sociedad.

“Esta es una campaña de propaganda descarada firmemente basada en principios de psicología y publicidad”, declaraban en el libro.

Entre sus 6 pasos a seguir, uno era “parecer muchos“. Y, efectivamente, colocando personajes LGBT en teleseries, canciones, tertulias, comics y hasta dibujos animados, se ha conseguido que parezcan muchos más.  Incluso en los Estados Unidos ha sido tanto el avasallamiento de personajes LGBT que una encuesta de Gallup en 2011 descubrió que un tercio de la población cree que uno de cada tres compatriotas son LGBT…

La gran predicadora del evangelio LGTB es Netflix: tiene 121 personajes LGTB en sus series, 33 más en 2019 que en 2018. Y lleva en el “número 1” desde que GLAAD empezó a publicar un ranking de los canales de streaming. Los lobbistas de GLAAD están especialmente fascinados con las series animadas para niños centradas en temas LGBT.

También no podemos olvidarnos de Disney, que está reescribiendo las historias clásicas, ahora dentro de un contexto LGBT y con personajes animados lesbianas, homosexuales y transexuales. Entre las películas que Disney ha prometido “reescribir” se encuentran “La Bella y la Bestia”, “El rey León” (posiblemente con Timón y Pumba como pareja homosexual que adoptan al pequeño león Simba), La Sirenita (como una Drag Queen), “Frozen 2” (con una pareja lesbiana para Elsa) [ver AQUI]. Pixar, quien pertenece a Disney, acaba de sacar en marzo “Onward”, donde uno de los personajes principales, un cíclope, es una lesbiana con pareja y todo [ver AQUI].

Marvel, que también pertenece a Disney, ha anunciado dos superhéroes LGBT: uno transgénero “no binario” y el otro homosexual. Los personajes son “Snowflake” y “Safe Space”. Ambos términos son derogatorios que se usan contra el progresismo en los Estados Unidos y que ha hecho que muchos miembros de la llamada “comunidad” LGBT critiquen la decisión…

¿Las razones de Disney? Estamos en un “momento LGBT” y “queremos representar a nuesta audiencia” [ver AQUI]. Mentira. Lo de Disney es una imposición ordenada desde arriba y que no busca representar sino más bien adoctrinar a quienes están frente a la pantalla o en sus parques de diversiones (recordemos que Disney organiza en junio el mes del orgullo LGBT y marchas dentro de sus parques).

Hay que también tener en cuenta que cuando las series se llenan de personajes LGTB más o menos promiscuos no buscan (primariamente) apelar al instinto libidinoso del espectador, sino que sus productores están convencidos de que están educando en valores, pluralidad, diversidad y, en general, adoctrinando, con la misma militancia virtuosa y convencida con la que un soldado alabaría al Partido Comunista en una película soviética de los años 50. Lo hacen por nuestro bien, para “educarnos” a nosotros y a nuestros hijos en los valores del nuevo régimen. Y para eso piden ya ese 20% de personajes gais…

¿Qué deberíamos hacer? Apagar el televisor y encender el cerebro. Llenen a sus hijos de libros bueno, llenos de aventuras que inunden la imaginación y la creatividad. No dejen que les laven la cabeza a tan temprana edad porque algún día, tarde o temprano, se van a arrepentir.

© Pablo Muñoz Iturrieta 2020

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