Monreal, dormido; Sheinbaum, apalabrada en la Cumbre de Iguales de Washington. Quieren a Claudia y a Kamala Harris para México y EU en el 2024.

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El domingo 9 de diciembre de 2018, lo advertí así:

Y exactamente, 15 días después, Martha Erika quedó fulminada. Eliminada de la carrera presidencial.

Por JOSÉ A. PÉREZ STUART.

Analista.

El 24 de diciembre de 2018, en efecto, Martha Erika Alonso y su esposo, Rafael Moreno – Valle, en un ‘helicopterazo‘ acabaron destrozados, o calcinados (dependiendo de la versión que se dé por válida, porque los campesinos que acudieron corriendo al lugar del desplome y vieron los restos dicen una cosa…y los documentos oficiales no otra, sino otras).

A partir de entonces, a partir de ese trágico desenlace político (que para el actual gobernador poblano, Miguel Barbosa, fue “un castigo de Dios”), el único contrincante que quedó a Claudia Sheinbaum para convertirse en la primera mujer Presidente de México, se llama Ricardo Monreal.

Pero Ricardo, que después del desplome de dos carros de la Línea 12 del Metro la noche del 3 de mayo del presente año, aparentaba quedar como “el único sobreviviente” político morenista rumbo a la sucesión presidencial del 2024…ahora parece también estar haciendo agua.

Porque efectivamente, tras aquél desplome del Metro, “se dieron por muertos” a Marcelo Ebrard y a Claudia Sheinbaum, al ser considerados como los directamente afectados políticamente por la tragedia. Pero lo cierto es que las cosas han dado un vuelco sensacional, en detrimento del zacatecano Monreal. O mejor dicho, han mantenido el rumbo fijado por López Obrador desde un principio, muy a pesar del desplome de trenes, de Ricardo y de la facción que lo respalda.

Para ser más precisos: en y después del “Encuentro de Iguales” entre Andrés Manuel López Obrador, Joe Biden y Justin en la Casa Blanca, “los bonos” de Monreal quedaron hechos añicos.

La única carta de Ricardo Monreal y la facción socialdemócrata dentro de MORENA para presionar a López Obrador a decidir en su favor, sigue siendo una catafixia, según los elevados términos filosóficos de mi buen amigo y excompañero de trabajo en TELEVISA, Xavier López, “Chabelo”. Es decir: forzar la aprobación de las Reformas revolucionarias de AMLO en el Congreso…a cambio de la Presidencia.

Apalabrada ya con la falsa derecha “católica” panista en el Congreso, la facción socialdemócrata utiliza su bloque legislativo para mantener el chantaje sobre AMLO: ¿quieres que las Reformas revolucionarias pasen, se aprueben…? Bien, lo único que te pedimos es que nos entregues Palacio Nacional, la silla presidencial en el 2024.

Estamos a dos años del “destape”.

Y AMLO acaba de desconcertar a los inexpertos, a los desconocedores de cómo se manejan las cosas en Washington, de cómo opera el aparato de la Casa Blanca, esté quien esté como Presidente de Estados Unidos.

En el fondo, lo sustancial es que la auténtica “Cumbre de Iguales” de Biden y Trudeau con AMLO, permitió a López Obrador sentar las bases del 2024. Por eso es que la comunidad de Inteligencia considera que lo pactado en ella, consolidó el proyecto total de López Obrador y provocó que Claudia Sheinbaum fuera despertada en la madrugada y publicara un apresurado pero altamente significativo mensaje en Twitter , como acuse de recibo:

Ya en otra ocasión narraré por qué, precisamente al regreso en avión a la ciudad de México luego de su encuentro oficial con Ronald Reagan en la Casa Blanca, el entonces también Presidente de México, José López Portillo, tuvo que hacer una escala no prevista en Monterrey, antes de proseguir su viaje con destino final en el Distrito Federal. Esa parada súbita en la capital regiomontana desconcertó a la generalidad de los mexicanos y movió a muchos comentarios en los mentideros político-económicos. Pero pocos sabemos lo que realmente pasó, lo que estaba en juego y cómo operamos.

Pero en la actual coyuntura política, para los analistas de Inteligencia, Ricardo Monreal estaba ciertamente dormido.

Se quedó dormido.

El viaje de AMLO a la “Cumbre de Iguales” en Washington, literalmente le pasó de noche a Ricardo.

Siendo el líder del Senado, la cabeza de la mayoría legislativa, tanto de MORENA como de la facción socialdemócrata…Monreal no tuvo el gesto de Claudia. Porque tampoco estuvo en “la misma jugada” que Claudia.

Para “la grande“, se vió chiquito.

El peso de los amarres y agarraderas supranacionales que tiene Claudia, ciertamente superan con mucho los de Ricardo…en el ámbito nacional.

En efecto, repito, faltan dos años pàra el “destape”…pero en el 2024, México y Estados Unidos están siendo llevados, desde los más elevados círculos de poder global, a una gobernanza de dos mujeres con la misma ideología marxista: Kamala Harris y Claudia Sheinbaum.

ESCRIBIÓ: JOSÉ A. PÉREZ STUART.

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