Las lecciones de Puebla

 Las lecciones de Puebla

Las consecuencias de la trágica muerte de la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso, y de su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, ocurridas el 24 de diciembre pasado son numerosas.

Durante los largos meses que duró la impugnación, tanto la ganadora como el perdedor intercambiaron insultos y descalificaciones. En diversos momentos del proceso electoral, e incluso después de la resolución final del Tribunal.

Quizás los dichos de Miguel Barbosa de los últimos meses le dificulten ser un candidato competitivo en la elección extraordinaria en ciernes. Del mismo modo, quizás los dichos y omisiones del presidente López Obrador le impidieron visitar una entidad en medio de una crisis de esta magnitud.

Desde antes del accidente aéreo ha habido mucha imprudencia verbal en ambos lados de la discusión sobre Puebla. Hoy, la muerte de la gobernadora y el senador deja mal parados a muchos por una razón sencilla: es muy difícil manifestar un pésame creíble por alguien a quien se ha insultado reiteradamente. Esta es una buena y hasta obvia razón para mantener cierta mesura en el debate político: “es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras”, escribió Shakespeare. Ojalá que la clase política dentro y fuera de la entidad pueda aquilatar esta lección mínima de convivencia democrática. 

La tragedia de Puebla nos recuerda, por si acaso hiciera falta, la urgente necesidad de contar con investigaciones serias, oportunas y creíbles realizadas por un fiscal general (y no un encargado de despacho). El Congreso local, con mayoría de Morena, debe designar a la brevedad a un gobernador interino que garantice condiciones mínimas de credibilidad e imparcialidad rumbo a la nueva elección.

La constitución local ordena convocar a una elección entre tres y cinco meses después de designar a un gobernador interino. Sería recomendable que ésta ocurriera el mismo día que el resto de las elecciones locales de este año. Tanto el INE como el instituto estatal electoral tendrán que organizar una elección extraordinaria, a pesar de los recortes presupuestales aprobados por el Congreso apenas un día antes del accidente. Los acuerdos políticos inmediatos que se logren alcanzar en Puebla podrían afectar otras negociaciones en el Congreso federal. La elección de la nueva gubernatura de Puebla, y sus consecuencias, se sumarán ahora a las de Baja California y otras entidades.

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