¡LA MAFIA DEL NO PODER!

 ¡LA MAFIA DEL NO PODER!

¡Lo que se viene en CDMX! ¿Un paso a la erradicación del Estado de Derecho en México?

Después del escandaloso acuerdo llamado “adiós a tu deuda” entre el Gobierno Estatal de Tabasco y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para la cancelación de adeudos históricos de 11,000 millones de pesos de deudores por el pago del servicio eléctrico y que además otorgará a Tabasco la tarifa más baja del sistema eléctrico nacional, la F1; la Ciudad de México nos confirma otro adefesio jurídico, generado en las altas cúpulas de la 4T. Se trata de la “Ley constitucional de Derechos Humanos y sus garantías en la Ciudad de México”.

En primera parte, es sarcástico que rebauticen está ley con el adjetivo constitucional, sabiendo que un congreso local al igual que el federal no pueden aprobar leyes constitucionales, negándose así a ser acorde con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Dicha ley, que suena a socialismo disfrazado, permite que ante cualquier incumplimiento de un arrendatario o invasión de propiedad, no se ejecute el desalojo de la propiedad rentada; que, en suma, el propietario corra con dichas responsabilidades y lo más descarado que se proteja a quien incumple. Y es que estas prácticas hasta el mismo gobierno capitalino las ha impulsado, mediante el activismo, ejemplo de ello es la invasión de predios gestada por la “Unión Popular Nueva Tenochtitlán” creada en 1989, que tras el sismo del 85, fue una de las encargadas de la reconstrucción de la CDMX; impulsada por Manuel Camacho Solís, Dolores Padierna Luna y René Bejarano Martínez, este último, hombre de todas las confianzas del entonces Presidente del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Andrés Manuel López Obrador, al qué pasó a militar, y en él que además, logró amasar dinero y poder político con la miseria de pobres.

Por último, es preocupante ver decisiones jurídicas cómo está que, en aras de defender los derechos humanos, destruyen otro tan importante como el de la propiedad privada. Es ridícula, humillante y sinónimo de prepotencia que con esta nueva ley, los propietarios no puedan rescatar su propiedad, dando un paso al aplastamiento de derechos fundamentales.

Ahora los capitalinos, vivirán en la insensatez de un gobierno que no “da paso sin huarache”, acostumbrándolos a vivir en una urbe en la que las autoridades suelen reconocer tarde y mal sus enormes responsabilidades. Estamos ante el inicio de una serie de bodrios jurídicos que solo dan hincapié a el llamado progresismo de izquierda, lleno de maromas y contradicciones.

Andrés Manuel López Obrador se quejaba de la “Mafia del poder”, pero trágicamente para los mexicanos ahora vemos que nos gobierna “la Mafia del no poder”, ya que no pueden gobernar. 

Sin duda, hay que replantearse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *