Instrucciones para morir en México

 Instrucciones para morir en México

Hace algunos días leí una compilación de artículos de Jorge Ibargüengoitia, publicados con el título de “instrucciones para vivir en México y, decidí entonces realizar este pequeño artículo a modo de homenaje, claro que aplicado a la actualidad de nuestro querido México.

México, tan florido y espinudo, como lo describiera Pablo Neruda; ahora está más espinudo que florido, derivado de la nula efectividad de nuestras autoridades para satisfacer nuestros derechos fundamentales, a saber, el de seguridad jurídica, libertad de expresión, derecho a una justicia pronta y expedita, entre muchos otros, sin ahondar en la exhaustividad y sólo por dejar muestra de los más violados. La verdadera utopía es ese estado de Derecho que desde siempre nos han vendido pero que, hasta hoy, no lo hemos encontrado; desde la revolución francesa en aquella declaración de derechos de 1789 donde se dice, en su numeral 16, que un estado de derecho debe ser aquel que tenga asegurada la división de poderes y tener mecanismos efectivos de defensa de los derechos humanos, cosa que en México se cumple a “golpe de calcetín”.

Esa nula condición de estado de Derecho, relegada a mera ficción en nuestro país, es lo que nos deja en el infierno de inseguridad que hoy se vive. Pero ¿Qué se necesita para morir en México?

Primera instrucción para morir en México: por lógica, es pertenecer a uno de los sectores vulnerables de la población, ser de la tercera edad, ser mujer o niño, o ser periodista en algunos estados de la república; teniendo esa condición, serías candidato idóneo para tal encomienda.

Segunda instrucción por si la primera nos falla: ser empresario o emprendedor. Con esta condición, probablemente nos alcance la muerte cuanto antes, máxime en Veracruz, una de las entidades federativas con mayores índices de violencia. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en enero de 2020 se registraron 2 mil 376 homicidios en todo México. Luego entonces, en cualquier entidad federativa podemos lograr tan anhelado sueño de morir en esta tierra prometida. Sin embargo, sólo el 12 de febrero pasado según lo menciona en su informe el Consejo Nacional de Seguridad, Guanajuato se llevó el honroso primer lugar en homicidios con 13; le sigue Guerrero con 10 y Veracruz con 6. Claro, estas son sólo cifras de las cuales se presentan denuncias o se llegan a descubrir por parte de nuestras autoridades.

Tercera instrucción, por si nos falla la segunda y seguimos en la encrucijada de morir en tan bella tierra que Dios nos guarde: salir a la calle, tomar un taxi, tener un bonito auto, una casa lujosa; si cumples cualquiera de esas condiciones pues probablemente te lleve la calaca y seas una cifra más en este bello país, parece difícil la encomienda, pero lograr morir en donde queremos no es cosa fácil.

Cuarta y última instrucción para morir en México: no tienes que seguir ninguna instrucción, sólo vivir aquí y ser una persona normal, trabajar, ser honesto; total, las lluvias de balas abundan. Pero confío en nuestro gobierno actual y en la política de “abrazos y no balazos”. Claro, bien lo dijo el brillante Juárez: “el respeto al derecho ajeno es la paz”. Y aquí en nuestra tierra amada lo que más abunda es el “¡pas, pas, pas!”, pero como desde tiempos inmemoriales está bien visto que la educación en casa es la mejor, nuestro gran presidente nos manda a los delincuentes con sus mamás para que éstas los reprendan; mejor castigo no puede haber, ni mejor solución a la crisis de seguridad que abunda: ¿quién soportaba los chanclazos? En fin, ese es un buen castigo. Sin embargo, tengo mis dudas de que funcione en niños mayores de 18 años. Espero que la política y la estrategia de seguridad actual funcionen, y que a México como a nuestro presidente les siga yendo “requetebién”; sin embargo, “yo tengo otros datos”.

¡México en la penumbra de la inseguridad!

Jesús Norberto García Salas

Licenciado en Derecho por la Universidad Veracruzana, también, se formó como técnico informático en CECATI 31. Cuenta con cursos sobre la reforma en materia de derechos humanos SCJN, así como en materia electoral impartidos por el Tribunal Electoral del Estado de Veracruz. Fue consejero Electoral Distrital y Municipal en las elecciones de 2016 y 2017. Es docente en diversas instituciones de nivel medio superior y superior. También, ha destacado por impartir diversos cursos en materia laboral y sobre derechos humanos. Titular en el despacho jurídico García Dorantes y asociados.

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