• Luego de rendir un homenaje en la tumba de Karl Marx, los delegados vietnamitas de la COP26 se detuvieron en Londres para comer filetes bañados en oro.
  • Tras la eliminación del video que documentaba el banquete, se desató la indignación de la población en las redes sociales.
  • Sin embargo, Facebook se ha puesto de acuerdo con el gobierno vietnamita para eliminar de la web los contenidos “contra el Estado”.

Ayer el hashtag #saltbae estuvo bloqueado en todo el mundo, antes de que la casa matriz de Facebook (ahora Meta) lo desbloqueara. “Estamos investigando por qué ha ocurrido esto”, dijo un vocero de la compañía en diálogo con Reuters.

Los usuarios de Instagram y TikTok saben bien que Salt Bae es el seudónimo de Nusret Gökçe, un chef turco que se ha convertido en un fenómeno viral por la forma acrobática de cortar y salar sus filetes. Durante la COP26, la delegación vietnamita encabezada por el General y Ministro de Seguridad To Lam primero rindió un homenaje a Karl Marx, visitando su tumba (“Cuando bebas agua, debes recordar su fuente”, dice un proverbio vietnamita citado en un comunicado del gobierno). Los funcionarios luego cenaron en el restaurante londinense Nusr-Et, cuyo dueño es Gökçe, y pidieron tres filetes de ternera cubiertos de láminas de oro. Nadie pudo ver la factura de los delegados, pero se sabe que un bistec envuelto en oro puede costar entre 995 y 1.756 euros (sin incluir guarniciones ni bebidas). 

El vídeo que muestra a Salt Bae -incluso dando de comer en la boca al general To Lam- fue publicado primero en el perfil de TikTok de Gökçe. Aunque fue eliminado, desató una polémica en la república socialista: un ministro vietnamita gana entre 500 y 700 euros, y la población está sufriendo por la escasez de alimentos a raíz de la pandemia de Covid-19. “El dinero de mis impuestos se está utilizando para este lujo”, dijo un ciudadano a Radio Free Asia.

Cabe señalar que las voces que criticaron al gobierno vietnamita fueron bloqueadas en todo el mundo, y no sólo en Vietnam -que ocupa el penúltimo lugar en la clasificación sobre libertad de expresión, que elabora Reporteros sin Fronteras. Hace pocas semanas, el escándalo de los “Facebook Papers” reveló que el Partido Comunista de Hanói había llegado a un acuerdo con Mark Zuckerberg para eliminar las voces de disenso internas “de modo de garantizar que los servicios de Facebook sigan siendo utilizados por millones de personas cada día”, dijo el CEO del gigante tecnológico estadounidense.

Zuckerberg quedó entre la espada y la pared: aceptar las exigencias del Partido Comunista o arriesgarse al cierre de uno de sus mercados rentables que, con sus 60 millones de usuarios, proporciona ingresos anuales de unos mil millones de dólares. Facebook y TikTok se negaron a hacer comentarios pese a los pedidos de aclaraciones, que exigían saber si el gobierno vietnamita había pedido eliminar de las plataformas el vídeo de los delegados comunistas con Salt Bae. 

Durante el Congreso del Partido Comunista de enero de 2021 fueron elegidos los miembros del Comité Central para los próximos cinco años. En aquella ocasión, Facebook eliminó las publicaciones “contra el Estado”, y otorgó a Hanói una autoridad casi absoluta sobre los contenidos compartidos en las redes sociales. Según un informe interno de la misma compañía tecnológica, en Vietnam, la cifra de casos de restricción de contenidos online ha aumentado un 983% desde 2019. Este año, tres periodistas fueron condenados a 11 y 15 años de prisión por difundir mensajes de propaganda contra el Estado, según las acusaciones del Partido.

Hanói, Vietnam.

AsiaNews/Agencias,

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