¡Coronavirus asesina la igualdad de género!

 ¡Coronavirus asesina la igualdad de género!

El coronavirus y la ideología de género

«Cuando la población y los gobiernos entran en “modo pánico” (sea racional o inducido psicológicamente), el ser humano de repente parece olvidarse de toda “construcción social”, “post estructuralismo”, “deconstruccionismo”, y se sume en el más craso realismo: sobrevivir o morir.

Si algo nos está enseñando la psicosis social del coronavirus provocada por los medios, debido a que el 13.8% de los casos son severos, el 4.7% son críticos, y el 3.5% de los contagiados ha fallecido, es que ningún modelo postmodernista funciona para prevenir, curar, y salir delante de esta crisis. Es decir, la teoría del género está siendo probada y no sirve para nada más que quemar sus libros y textos para calentar el hogar. Lo millones de dólares invertidos en facultades de género y la mujer para “crear” activistas que efectúen cambios sociales (ingeniería social) en una situación así no sirve de nada. Aquí lo que sobrevive es el realismo, los datos, la genética, la biología. Incluso el progresista New York Times ha tenido que reconocer que lo que el feminismo ha impuesto acerca de la igualdad de género es una farsa: “Hacemos suposiciones generales de que los hombres y las mujeres tienen el mismo comportamiento, en términos de comorbilidades, biología y nuestro sistema inmunológico, y simplemente no es así”.[1]

Vayamos entonces a la estructura genética del hombre (XY) y la mujer (XX), que es lo que realmente nos ayuda en una situación así para poder explicar datos.

A medida que aumentan los casos del nuevo coronavirus en todo el mundo, los datos manifiestan que los hombres tienen más probabilidades de morir por el virus que las mujeres, a pesar de que tanto hombres como mujeres se infectan a niveles similares. Una nueva investigación de China ha encontrado que los hombres, particularmente los de mediana edad y mayores, tienen más dificultades para combatir el virus que las mujeres: la tasa de mortalidad entre los hombres es del 2,8% en comparación con el 1,7% para las mujeres.

Esto tiene una explicación genética. La mujer, al tener dos cromosomas X, tiene el doble de genes relacionados con el sistema inmune en comparación con el hombre, ya que es el cromosoma X quien transfiere estos genes de generación en generación. El hombre, al tener solo un cromosoma X, está en desventaja inmunológica con respecto a la mujer, y eso explica que los hombres mueren a una tasa del 2.8% mientras las mujeres al 1,7%. Una feminista poseída ideológicamente gritaría ¡desigualdad de género! ¡discriminación virológica! Pero estas categorías, como nos demuestra la genética, no sirven de nada al intentar explicar la realidad.

Y esta estructura genética se manifiesta también en la tasa de mortalidad del hombre no solo con respecto al coronavirus, sino de otras infecciones respiratorias virales, como afirma Sabra Klein, científica de los departamentos de biología molecular e inmunología de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins University.

Un dato interesante es el que nos dejó las epidemias de otros dos coronavirus, el SARS-CoV y el MERS-CoV. En el 2003, hubieron más mujeres infectadas por el SARS que hombres en Hong Kong, pero los hombres murieron a tasas 50% más altas que las mujeres. Y durante el brote de MERS, el 32% de los hombres infectados murieron en comparación con el 25.8% de las mujeres. ¿Desigualdad de género? ¿Opresión viral? No, simplemente genética básica.

La genética nos enseña que la mujer tiene una respuesta inmune más fuerte a los “coronavirus”, ese grupito de enfermedades respiratorias de origen animal que cada tanto mutan genéticamente y penetran el sistema respiratorio humano causando estragos.

Una vez que pasó la epidemia del SARS se hicieron muchos experimentos en ratas. En un experimento, los investigadores expusieron a los ratones al virus del SARS y descubrieron que los ratones machos eran más susceptibles a la infección y sus sistemas inmunes tardaban más en eliminar el virus. Los machos también murieron a tasas más altas y experimentaron más daño pulmonar, según Stanley Perlman, autor principal del estudio y profesor de microbiología en la Universidad de Iowa.[2]

Pero al parecer la mujer tiene otra ventaja aparte de los genes del sistema inmune: el estrógeno. En este experimento con ratas, cuando los investigadores bloquearon el estrógeno en los ratones hembras y les extirparon los ovarios, tenían más probabilidades de morir por el virus. Por otro lado, el bloqueo de testosterona en ratones machos no tuvo ningún efecto sobre la tasa de mortalidad. Es decir, cuando se trata de infecciones pulmonares, el secretar testosterona no tiene un papel importante, pero sí el secretar estrógeno. Nuevamente, la genética se impone. Y a esto lo explica una ciencia llamada endocrinología, no el feminismo de Simone De Beauvoir…

En conclusión, los datos epidemiológicos de la epidemia de SARS 2002-2003 y el MERS reciente indican que hay diferencias dependientes del sexo en los resultados de la enfermedad. Incluso si observamos los datos de la epidemia de la gripe de 1918, se repiten las mismas diferencias estadísticas…[3] Esto lo dicta la genética no la autopercepción de género.

Por más que un hombre se autoperciba mujer (supongamos el caso de Flor de la V), este hombre posee solo un cromosoma X transmisor de genes responsables del sistema autoinmune y no secreta estrógeno, por lo que las posibilidades de perecer ante el virus son el doble que la de la mujer que pretende ser. Dura realidad, pero de la que tenemos que ser concientes.

Cuando la pandemia se impone, cae todo planteamiento ideológico. Si algo nos ha enseñado el COVID-19 es que debemos enseñar más biología y eliminar toda ideología ».

© Pablo Muñoz Iturrieta 2020

[1] Roni Caryn Rabin, “Why the Coronavirus Seems to Hit Men Harder Than Women”, The New York Times, 20 de febrero, 2020. https://www.nytimes.com/2020/02/20/health/coronavirus-men-women.html?utm_source=digg

[2] Rudragouda Channappanavar, Craig Fett, Matthias Mack, Patrick P Ten Eyck, David K Meyerholz y Stanley Perlman, “Sex-based differences in susceptibility to SARS-CoV infection”, Journal of Immunology 198 (10), 2017, pp. 4046–4053. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5450662/

[3] Andrew Noymer y Michel Garenne, “The 1918 Influenza Epidemic’s Effects on Sex Differentials in Mortality in the United States”, Popul. Dev. Rev. 26 (3), 20000, pp. 565–581. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2740912/

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