Atentado a la Democracia.

 Atentado a la Democracia.

A Paola y Victoria, que son el pan de cada día para mi alma.

La Democracia surge en Grecia, es un vocablo compuesto por dos voces griegas: demos, “pueblo” y kratos, “poder”. Esto nos daría como resultado, “la democracia es el poder del pueblo”. Los griegos que, además nos aportaron grandes saberes, como el teatro, la medicina, la filosofía, la historia, entre otras cosas, no la edificaron de un día a otro, sino que la fueron construyendo dificultosamente, a lo largo de un siglo y medio.

En Grecia, la democracia era directa, esto es así, porque las ciudades griegas eran pequeñas, no más de 500 habitantes, por lo tanto las decisiones se tomaban por todos, con la excepción de que solo los hombres podían votar, imaginemos ese escenario en nuestro país, levantándonos el primer domingo de junio del año de la elección presidencial, para levantar la mano y así emitir nuestro voto, sería algo imposible, es por eso que nosotros tenemos una democracia semidirecta, con lo cual elegimos representantes, mismos que se postulan mediante un partido político, para contender por los cargos públicos.

La renovación de los poderes legislativo y ejecutivo en México, se hace mediante elecciones libres, auténticas y periódicas, como lo dice nuestra constitución federal en su numeral 41 párrafo segundo. Nuestro sistema electoral es de los más avanzados a nivel mundial, vienen de hecho, a aprender de él, de otros países. Nos ha costado mucho nuestra incipiente democracia, desde la creación,  el 11 de octubre de 1990, del extinto Instituto Federal Electoral,  que se constituyó formalmente como el organismo imparcial que dotaba de certeza, transparencia y legalidad a los procesos electorales.

Ahora bien, la reforma de 2014 en materia electoral, cambió de denominación al IFE que pasa a ser el Instituto Nacional Electoral, y desapareció a los denominados Institutos Electorales Estatales, para transformarlos en Organismos Públicos Locales Electorales de los Estados, cabe mencionar que, a criterio de un servidor, el cambio fue benéfico, puesto que se buscó la profesionalización de dichos organismo electorales; en el año 2016 se llevaron a cabo las primeras elecciones con estos nuevos organismos, con resultados satisfactorios, por primera vez en 86 años en Veracruz el PRI dejaba el poder, pasando a una alternancia en el gobierno, la alianza PAN-PRD se llevó el triunfo en esa ocasión, posteriormente el partido MORENA se alzó con el triunfo en las elecciones posteriores. Con esto queda claro que, a pasos cortos, la democracia en México avanza gracias a la autonomía de los árbitros electorales. Hemos logrado mitigar algunas de las conductas típicas electorales como: compra de votos, acarreo de votantes, la ruleta rusa, la urna embarazada, el ratón loco, la llamada operación tamal, entre otras; conductas que a su vez eran una praxis común en cada jornada electoral. En mi experiencia de consejero electoral en procesos electorales distritales y municipales, pude percatarme del cambio en los órganos electorales, ya que un servidor tuvo que hacer examen de oposición para obtener el cargo,  desempeñado de la mejor forma posible.

Por eso, ante la propuesta de reforma electoral en 2018, que pretendía desaparecer los órganos electorales estatales, y que sus funciones fueran absorbidas por el INE, opiné en los foros donde se me invitó  para defender la democracia de los estados;  esto era una afrenta al pacto federal, vejaba rotundamente nuestro maltrecho federalismo y violaba por completo el artículo 40 de nuestra Constitución. Desde los años noventa que los derechos electorales fueron considerados como derechos humanos, pasando por el reconocimiento del derecho al voto de la mujer, la desaparición del gran consejo electoral, para crear un organismo autónomo, como el IFE – hoy INE- hasta la creación de la justicia electoral, mediante la incorporación del Tribunal Electoral al Poder Judicial de la Federación. Hemos avanzado un largo camino, que no ha sido fácil, el hecho de la caída del sistema en las polémicas elecciones del año 1988, del cual se aprendieron grandes lecciones, y redenciones a unos; Bartlett, por ejemplo; sin embargo, las elecciones desde los tiempos recientes han sido efectivas y pacíficas.

Hace algunos días, exactamente el 22 de junio del año en curso, en la mañanera, nuestro ejecutivo federal, mencionó que se convertiría en “guardián de las elecciones” en el próximo proceso electoral, y posteriormente expresó: “No sé por que le molesta al INE”, comentario impropio para el primer mandatario de un país, denostando como es su costumbre, a las instituciones. Nuestra democracia ha costado sangre, sudor y lágrimas; máxime mucho dinero. Señor presidente no necesitamos ningún otro guardián en las elecciones, ya le pagamos mucho dinero al INE para que desempeñe ese trabajo. Lo que andamos necesitando los mexicanos es un presidente que defienda al pueblo de México de la delincuencia organizada, que proponga estrategias reales para el combate al narcotráfico, que construya crecimiento económico y que deje de pensar en destruir instituciones. Nuestra democracia no es perfecta, pero poco a poco la hemos construido;  con cada proceso electoral  avanzamos hacia un mejor desarrollo como país, por eso hay que cuidarla. 

Para finalizar,  el Presidente,  al querer ser “Guardián de las elecciones” vulnera el artículo 134, párrafos VI y VII, específicamente este apartado:

Los servidores públicos de la Federación, las entidades federativas, los Municipios y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos.

Además de ser una injuria a las instituciones electorales, es una tentativa por acabar con nuestro sistema democrático. 

¡Atentar a la democracia, es atentar contra México!

Jesús Norberto García Salas

Licenciado en Derecho por la Universidad Veracruzana, también, se formó como técnico informático en CECATI 31. Cuenta con cursos sobre la reforma en materia de derechos humanos SCJN, así como en materia electoral impartidos por el Tribunal Electoral del Estado de Veracruz. Fue consejero Electoral Distrital y Municipal en las elecciones de 2016 y 2017. Es docente en diversas instituciones de nivel medio superior y superior. También, ha destacado por impartir diversos cursos en materia laboral y sobre derechos humanos. Titular en el despacho jurídico García Dorantes y asociados.

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