Achaca Robles revanchismo político de 4T que la mantiene presa

 Achaca Robles revanchismo político de 4T que la mantiene presa

Tras darse a conocer por diferentes medios de comunicación que el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, festejó con vino francés de 25 mil pesos el éxito de su estrategia para poder seguir su proceso en libertad, la ex titular de SEDESOL y SEDATU con Enrique Peña, Rosario Robles, señaló su descontento en una carta de tres cuartillas por no enfrentar su proceso con los privilegios del exfuncionario de la paraestatal.  

En la misiva, que hizo pública, expone que en México la justicia es a conveniencia.

Al cumplir un año presa en Santa Martha Acatitla, expone que

A veces despierto desolada, pero lo mío es nada frente al duro hecho de que más de 55 mil familias mexicanas están de luto y abandonadas en su dolor, que muchos tienen hambre, que cientos de miles se han quedado sin trabajo (…).

Lamenta que en esta contingencia ocasionada por el COVID-19, “muchas madres tendrán que optar entre trabajar para darle de comer a sus hijos o quedarse en casa para hacerle de maestras o cuidadoras porque el Estado ha delegado en ellas lo que es su responsabilidad”.

Subraya que a pesar de la situación por la que atraviesa, está agradecida porque permanece viva y sana y porque su hija Mariana, goza de salud y “ante esta adversidad ha mostrado una fuerza que me hace sentir orgullosa, porque mi familia y mis amigos se encuentran bien y no me abandonan, porque muchísima gente a la que no conozco me ha enviado su solidaridad y bendiciones”.

Por otra parte, infiere su orgullo por pertenecer a los pocos políticos (as), que han recorrido el país, que han llegado hasta los lugares más recónditos. Siempre he dicho que he trabajado por las comunidades más pobres, y porque las mujeres rompan las cadenas que las atan; hay una ley Robles, por ejemplo”, remata.

Pero ahora, establece que tiene la oportunidad de estar “con las olvidadas, entre las olvidadas. Con las mujeres que nadie voltea a ver (yo misma no lo había hecho), muchas de las cuales son inocentes. Algunas porque son indígenas o porque no tienen recursos para una buena defensa”.

He conocido de primera voz relatos desgarradores. La cárcel tiene cara de pobreza. La injusticia tiene cara de mujer. Aquí he asumido una causa más. La de muchas de estas mujeres que se me acercan con la esperanza de encontrar una luz, una palabra de aliento, una solución,

reflexiona.

Recalca que

El poder (de servir) no te lo da un cargo, sino la fuerza interior y una trayectoria que aún en este lugar de oscuridad muchas respetan. No dejo de luchar entonces. Quiero demostrar mi inocencia. Pronto dejaré atrás este episodio. Estoy segura.

Por último, agradece a los que con su fuerza la han sostenido, “en especial a mi Mariana que no me deja caer. Pronto podremos darnos un abrazo. Rosario Robles 13 de agosto 2020”.

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